San Pedro Apóstol Ikastetxea

Proyecto de Pastoral

El Documento que presentamos ha sido elaborado por la Comisión de Pastoral y completado y enriquecido por todos los miembros de la Comunidad Educativa. Entendemos el trabajo pastoral como una misión consustancial con la identidad y finalidad del Centro, es decir, al Proyecto de Pastoral le corresponde iluminar al Proyecto Educativo en el cumplimiento de su misión educativa.

El contenido de estas directrices ha partido de un análisis del contexto social y eclesialen el que nos movemos con el propósito de establecer un referencial claro y objetivo que pueda orientar la práctica educacional frente a los desafíos del mundo contemporáneo con base en el carisma fundacional de Santa Francisca Javier Cabrini.

Recoge las líneas fundamentales de la pedagogía cabriniana que entendemos deben iluminar toda la acción educativa.Las directrices mencionadas revelan una innovadora y audaz propuesta de la Educación del Corazón como formación integral del ser humano, al actualizar y traducir las palabras de nuestra fundadora: “Instruir la mente y formar el corazón” construyendo el conocimiento de la vida, para la vida y por la vida.

La propuesta de la Educación del Corazón, en una sociedad en constante cambio y como formación integral, requiere una profunda apertura de mente y corazón, así como el deseo de contribuir al desarrollo de una multiplicidad de competencias para la inserción social, priorizando la dimensión del amor que produce los frutos de la compasión, la justicia, la solidaridad y la responsabilidad socioambiental en el mundo en que vivimos.

Partiendo de la cita bíblica “Todo lo puedo en Aquel que es mi fuerza” (Filipenses 4:13), lema paulino adoptado por Madre Cabrini, estas directrices son una invitación y una convocatoria a caminar juntos hacia la formación de niños y adolescentes profundizando la relación entre escuela y vida.

  1. LA IDENTIDAD INSTITUCIONAL[1]

I.1. BREVE BIOGRAFÍA DE MADRE CABRINI

“Heroína de los tiempos modernos [...] imagen de mujer fuerte, conquistadora del mundo con pasos audaces y heroicos a través del curso de su vida mortal.” PAPA PIO XII

Francisca Javier Cabrini nació en Sant’Angelo Lodigiano, norte de Italia, el 15 de julio de 1850. Sus padres, Augustine Cabrini y Stella Oldini, así como su hermana mayor, Rosa, tuvieron una gran influencia en su vocación de religiosa misionera. El ambiente familiar favoreció la formación de su personalidad fuerte, contemplativa, sensible a las necesidades de las personas, visionaria y comprometida con la formación integral del ser humano. Cabrini aprendió la práctica de la fe cristiana a través de la oración y la participación en la Iglesia desde edad muy temprana. En su corazón de niña muy pronto brotó el sueño de anunciar la Palabra de Dios en los diferentes rincones del mundo.

Se hizo maestra en la Escuela Normal de Arluno, cerca de Milán, bajo la dirección de las Hijas del Sagrado Corazón. Fueron cinco años de intenso estudio que le posibilitaron una sólida formación pedagógica y profundidad religiosa con la devoción al Sagrado Corazón de Jesús. Al concluir el curso y con su título en la mano, en 1868, regresó a Sant’Angelo iniciando su experiencia profesional como maestra en Vidardo, una escuela primaria del municipio. Como educadora dio prioridad a la enseñanza de los valores cristianos, sufriendo los reproches de las autoridades locales entonces influenciadas por las ideas liberales del anticlericalismo. Sin embargo, su firmeza de espíritu y convicción, le posibilitaron la superación de los obstáculos y la conquista de las autoridades para dar continuidad a su práctica educacional.

Con el deseo de consagrar su vida a Dios, Cabrini buscó una congregación religiosa, sin embargo no la aceptaron debido a su salud frágil y porque los sacerdotes – conociendo su potencial humano, educacional y religioso – le habían confiado algunas responsabilidades en instituciones diocesanas y parroquiales.

Posteriormente Cabrini fue llamada para un orfanato en Codogno, Italia, llamado Casa de la Providencia. Cabrini aceptó asumir este trabajo por algunos meses pero permaneció en el orfanato durante seis años no siendo bien acogida y viviendo grandes contradicciones. Ese período le ayudó a profundizar en la fe y a aprender la obediencia y la convivencia.

En 1880, el obispo de Lodi, Monseñor Domenico Gelmini, le propuso un nuevo desafío a Cabrini: “Entiendo que quieres ser misionera, pero no conozco un Instituto con las características que deseas. ¿Por qué no fundas tú uno?”. Francisca le contestó: “Sí, buscaré una casa”. Así fue como Cabrini inició la fundación del Instituto de las Misioneras del Sagrado Corazón de Jesús en Codogno en 1880.

Otro sueño cultivado desde su infancia (pero que nunca se realizó) era el deseo misionero de anunciar a Jesucristo en China. Cuando habló con el Papa León XIII sobre este tema, el pontífice le contestó: “No al Oriente sino al Occidente”, es decir, no a China sino a América, donde sus hermanos italianos pasaban por graves dificultades (hambre, falta de instrucción, de trabajo, vida de esclavitud, etc.). Siguiendo las instrucciones del Papa, Cabrini cambió completamente su ruta misionera y, en vez de ir a China, se fue a Norteamérica, poniendo en práctica las palabras de Jesús: “Yo vine para que tengan vida y la tengan abundante”(Jn 10,10).

Su dedicación misionera más allá de las fronteras italianas tuvo inicio en ese viaje con el objetivo de trabajar con los inmigrantes italianos que allí vivían. Su carácter emprendedor fue extraordinario: fundó escuelas, orfanatos, pensionados, centros de acogida, hospitales… para atender a las necesidades locales de su época. Su acción misionera se extendió a las minas de carbón, a las cárceles, a los campos de algodón, construcciones de carreteras, en fin, a todos los lugares donde se desplazaba con sus Hermanas para ayudar a los inmigrantes italianos a recuperar su dignidad. En el ámbito misionero era notable su capacidad de diálogo interreligioso y de inserción en los diversos contextos y espacios.

El mes agosto de 1900 Madre Cabrini llega a Bilbao siguiendo las indicaciones del Papa León XIII y del propio Obispo de Vitoria, D. Ramón Fernández Piérola que le habían pedido extender su misión a España. Con el brío de su raza italiana y la decisión firme de quien se siente enviada por designios no terrenales, consigue, contra viento y marea, poner en marcha una casona en el Campo de Volantín, de apariencia noble y recursos pobres para niñas huérfanas. Aquellas fueron las raíces fuertes que hicieron crecer el Proyecto del Colegio San Pedro Apóstol hasta nuestros días.

Madre Cabrini cruzó el Océano Atlántico 24 veces. El Instituto de las Misioneras del Sagrado Corazón de Jesús se extendió por Norteamérica, América Central, América del Sur y Europa, con actividades misioneras en los ámbitos de la educación, la salud, sociales y parroquiales. Falleció el 22 de diciembre de 1917 en Estados Unidos dejando 67 obras iniciadas y en funcionamiento ycerca de mil Hermanas trabajando en su Congregación.. 

Fue proclamada Santa por la Iglesia Católica el 7 de julio de 1946, siendo declarada “Patrona de los Emigrantes” el 17 de septiembre de 1950. También fue reconocida como “Misionera de la Nueva Evangelización” por el Papa Juan Pablo II.

Madre Cabrini fue una mujer fuerte, que supo transformar las dificultades en oportunidades y vivir con determinación y fe el ideal de compartir el amor misionero de Jesús por todos los pueblos. Una educadora que impulsó el cuidado del ambiente educativo y de las personas, para que todos pudieran desarrollar sus talentos y superar sus límites. Emprendedora y visionaria de los tiempos modernos fue una misionera que se hizo donación al servicio de la vida, buscando el respeto por la dignidad humana (defensa, cuidado y promoción de la vida), siempre partiendo del contexto sociocultural en el que se encontraba.

I.2. LA ACCIÓN EDUCATIVA DE MADRE CABRINI

El carisma de Madre Cabrini en la educación comprende un sistema de valores esenciales:

  • El Amor del Corazón de Jesús es el móvil, el centro y fin de la obra educativa cabriniana.
  • Si bien la Caridad comprende todos los demás Valores, otro gran valor que resulta de la práctica del Amor, es el espíritu de familia. En este valor está comprendida la acogida sin condiciones, la aceptación de la diversidad, la cortesía, la hospitalidad, la justicia, la bondad, la internacionalidad, el respeto por cada persona.
  • Este sistema de valores genera un espíritu de pertenencia. Es un valor eclesial que nos hace sentir parte de un cuerpo; es más que la solidaridad porque nos hace sentir parte de un destino común, de un Proyecto más grande que nuestros proyectos individuales. En este valor está comprendida la responsabilidad, la corresponsabilidad, el interés por todo lo que sucede en el cuerpo al que pertenecemos: la Iglesia, la familia, la obra para la que trabajamos, la casa en la que vivimos, el barrio, la Nación, las personas que viven con nosotros.
  • Y así el espíritu misionero, o sea, el deseo constante de compartir con los demás la fe que nos motiva. En primer lugar el Amor que Dios tiene por nosotros, nuestra fe, nuestra esperanza, la salvación que puede llegar a través de aquellas actividades que favorecen la vida, la alegría, la cultura, el crecimiento digno, la salud, la amistad, la comunión. A esta dimensión misionera se añade un profundo sentimiento de solidaridad con el sufrimiento del mundo, en el que hay que educar correctamente, para que la solidaridad no sea un simple humanitarismo que termina decepcionando por demasiadas expectativas de éxito.

La Educación del Corazón propuesta por la escuela cabriniana evidencia una dimensión constitutiva de la misión de la Iglesia, revelando una eclesialidad que se abre al dinamismo del Espíritu Santo en la búsqueda del equilibrio entre la formación intelectual y el desarrollo espiritual para la realización personal y social del ser humano.

Basada en las Sagradas Escrituras (Palabra de Dios), la Educación del Corazón reconoce la importancia de una pedagogía educativa centrada en las enseñanzas del Maestro Jesús y tiene como objetivo transformar la escuela en un espacio de conocimiento, aprendizaje, convivencia, formación en valores y evangelización. La concepción cristiana del ser humano, de la vida y del mundo, se expresa en esta propuesta pedagógica que reafirma las orientaciones de la Congregación para la Educación Católica, es decir, que la escuela católica encuentra su verdadera justificación en la misión de la Iglesia y se basa en un Proyecto Educativo en el que armónicamente se funden la fe, la cultura y la vida.

En lo que se refiere a los educadores Madre Cabrini sabía que los maestros tienen un gran campo de misión pues la mente y el corazón son como un terreno fértil preparado para acoger y hacer germinar la semilla que reciben. Porque “las primeras impresiones de la juventud perdurarán toda la vida y producirán frutos conforme la semilla recibida”. 

La acción pedagógica que propone es la que se hace gesto de misericordia en la acogida de las dificultades de aprendizaje y en la relación con el educando, en la valoración de sus capacidades para aprender a aprender y aprender a relacionarse, en la actitud de comprensión, respeto y perdón.

La Educación del Corazón solo puede llegar por la persuasión, lugar donde los jóvenes participan en su proceso de crecimientoy forman una personalidad fuerte y libre.

En su práctica educativa Madre Cabrini insistía en la observación serena del educando, en dar los consejos oportunos, hablar con amabilidad, sinceridad, fuerza, firmeza; dulzura para ganarlo todo y para ganar a todos; paciencia y amor que todo lo comprende y exige; un aprender continuo del ejercicio de la autoridad y de la libertad en la relación con los educandos.

Actualmente muchos son los estudios sobre las competencias imprescindibles en el contexto educacional y una nueva lectura de los escritos de Madre Cabrini y de su vida misionera, nos permite la constatación de que ella ya realizaba acciones efectivas para el desarrollo del ser humano en el ámbito que hoy se denomina desarrollo socioemocional. En relación con los niños y adolescentes resaltaba la formación moral, es decir, el cuidado del desarrollo humano y religioso, con los atributos de la perseverancia, disciplina, acogida, amabilidad, afectividad, sociabilidad, responsabilidad, apertura a nuevas experiencias culturales, artísticas y sociales, en el proceso de formación de un carácter firme y del ejercicio de la ciudadanía[2].

 

  1. MARCO EVANGELIZADOR

“Jesús es la fuente, nosotros los riachuelos. Si nos alejamos de la fuente, aunque sea muy poco, el riachuelo se secará.” Madre Cabrini

 

II.1. LA EVANGELIZACIÓN Y LA PROPUESTA CABRINIANA DE EDUCACIÓN

Las acciones educativas deben ser portadoras de los valores del Evangelio, proporcionando a todos un espacio de aprendizaje de la persona de Jesús para desarrollar las relaciones humanas de comunión en la diversidad, fructificando los dones que favorecen el crecimiento personal y social. Esas acciones educativas forman parte de un proceso de acción evangelizadora que tiene en la comunión con Dios su inspiración inicial.

II.2. EL COLEGIO COMO ESPACIO DE CONOCIMIENTO Y EVANGELIZACIÓN

El Colegio es un espacio que acompaña y orienta a sus miembros, de modo especial a los educandos, hacia la experiencia de encuentro con el proyecto de vida de Jesús.

En las escuelas cabrinianas el educando, con sus múltiples interacciones, aprende a reconocer sus propios límites y los límites de los demás. Además, al estar en constante desarrollo, concentra sus esfuerzos en la socialización y desarrolla la conciencia de que sólo en la relación con el otro y con el trascendente encuentra su plena realización. 



 La educación evangelizadora cabriniana, como misión de Iglesia, se hace presencia reveladora de Dios y propone la formación integral del ser humano. En la Educación del Corazón se vuelve efectiva la síntesis entre fe y cultura, permitiendo la integración entre las directrices evangelizadoras y pedagógicas.

El acto de educar en y para la “pedagogía de los valores evangélicos” comprende la idea de educar en una perspectiva cristiana que lleve a la reflexión, acción, trascendencia y búsqueda continua del sentido de la vida.

     El equipo de Pastoral de los colegios cabrinianos promueve acciones para todos los miembros de la Comunidad Educativa. Las acciones Pastorales, como parte integrante del plan de evangelización del colegio, requieren la formación continua de los educadores, para que todos asuman un compromiso con la educación en los valores cristianos y lleven a cabo las acciones propuestas. 


II.3. LA ENSEÑANZA RELIGIOSA ESCOLAR

La enseñanza religiosa tiene como objetivo el aprendizaje significativo del hecho cristiano en su dimensión histórica, cultural, humanizadora y ética. Educar la interioridad para descubrir la dimensión trascendente. Por estas razones se valora el área de religión (ERE) como una materia fundamental de aprendizaje de la cultura y de los valores cristianos por toda la comunidad educativa utilizando las nuevas tecnologías y con recursos innovadores y creativos.

III. OBJETIVOS:

III.1 OBJETIVOS GENERALES

  • Lograr que este Plan de Pastoral abarque a todos los agentes que influyen en la acción educativa del Centro.
  • Animar y acompañar el proceso de la fe de nuestros alumnos para encaminarlos hacia una opción libre y responsable de sus compromisos cristianos.
  • Celebrar el Centenario de la muerte de M Cabrini como oportunidad para dar a conocer el mensaje cabriniano en un programa de evangelización a todos los niveles. Propuesta del lema: CONOCER PARA AMAR

III.2. OBJETIVOS ESPECÍFICOS:

  • Caminar hacia una comunidad educativa con una identidad cristiana cabriniana organizando fiestas, celebraciones y jornadas que contribuyan a crear comunicación, buenas relaciones personales y expresiones de fe.
  • Integrarse en el ámbito social y eclesial, mediante compromisos comunes y personales, especialmente hacia los más necesitados y desfavorecidos
  • Organizar y promover actividades en orden a celebrar el Centenario de la muerte de M Cabrini (22.12.1017)

III.3.1. ALUMNADO

  • Promover la implicación activa de los alumnos en el Proyecto Pastoral del colegio.
  • Adquirir actitudes humanas y cristianas de respeto, confianza, sinceridad, alegría... para fomentar su formación.

- Ejercitar la responsabilidad en el grupo, abriéndose a la participación y expresión de las propias ideas y sentimientos.

  • Ejercitarse en la libertad personal y la actitud crítica desde el mensaje cristiano

III.3.2. FAMILIAS

- Proponer a las familias diferentes formas de participación en la acción pastoral del Centro dándoles responsabilidades.

- Establecer una relación fluida familia-colegio como compromiso corresponsable

- Reconocer y vivir los valores propuestos por el Colegio y llegar a compartir las creencias y expresiones de fe en el marco de la Comunidad Educativa.

- Buscar estrategias de acercamiento a través de: la Ampa, las reuniones con los Tutores, las campañas y fiestas programadas…

III.3. 3.  PROFESORADO Y PERSONAL NO DOCENTE

- Valorar y vivir la vocación de educador (o profesión) con sentido de equipo y comunidad, desde el servicio.

- Lograr la corresponsabilidad desde una actitud abierta, participativa y de compromiso en el campo colegial.

-  Abrirse a los valores de la fe y de la cultura local y universal en el marco de la Comunidad Educativa cristiana-cabriniana.

  1. EQUIPO DE PASTORAL:

Está formado por: Equipo directivo, Religiosas, profesores de las diferentes etapas, representantes del alumnado y de las familias. 

IV.1. COMPETENCIAS: Son competencias del Equipo de Pastoral:

  • Proponer las actividades pastorales.
  • Convocar y dinamizar las reuniones del Equipo de Pastoral
  • Desarrollar, revisar y evaluar el Proyecto de Pastoral del Centro cada curso escolar

IV.2. DINÁMICA:

  • El Equipo directivo, dependiendo de los tiempos litúrgicos u otras fechas recomendables, determinará las fechas de los encuentros con toda la Comunidad Educativa.
  • Previamente los miembros de la Comisión de Pastoral se reunirán para definir los objetivos y actividades que sirvan de introducción/motivación de los encuentros generales.
  • Terminado el curso escolar, se debe evaluar el Plan de Pastoral. Esta evaluación se incorpora a la Memoria de centro y sirve de base para la programación del curso siguiente
  1. ACCIONES DE PASTORAL CURSO 2016-17

V.1. GENERALES

  • Oración de la mañana
  • Consigna general: “perdón, por favor, gracias”
  • Trato cordial y dialogante con/entre alumnado: escuchar, aceptar sugerencias, ayudar
  • Trabajar la interioridad en el aula: silencios, compartir sentimientos… acercarse a Jesús.
  • Destacar el valor de las personas: las “buenas acciones” Egunerokoa
  • Aprendizaje de Servicios: Proyecto Chequina, Visitas…
  • Blogs: incluir pensamientos M Cabrini
  • Apertura del Año Centenario de M Cabrini

V.2. PROFESORADO

  • Ser ejemplo de acción: cuidar nuestra actitud y manifestación diaria
  • Formación cristiana-cabriniana
  • Momentos de encuentro oración-reflexión
  • Dinámicas de Grupo para mejorar el sentido de Equipo
  • Coordinación profesores de Religión
  • Actividades para alumnos

V.3. ALUMNADO

  • Participación responsable en la C de Pastoral
  • Momentos de encuentro oración-reflexión
  • Workshop: actividades solidarias mayores pequeños
  • Invitar a exalumn@s a compartir sus experiencias de vida

CAMPAÑAS

  • DOMUND
  • M CABRINI
  • ADVIENTO-NAVIDAD
  • LA PAZ
  • CUARESMA-PASCUA
  • MAYO-MES DE MARÍA
  • FIN DE CURSO

V.4.- FAMILIAS

  • Partición en la Comisión de Pastoral
  • Talleres creativos en momentos fuertes
  • Actividades solidarias: mercadillo, bocatas…
  • Tertulias sobre temas actuales y/o formativas
  • Jornada de Puertas Abiertas

[1]La palabra carismatienesuorigen en la palabra griegaKharis, quesignificagracia, don. En sentidoespiritual, es la esenciaquecaracteriza la identidad de un grupo, de un Instituto. En la IglesiaCatólica se entiendecarismacomomisión, el modo de ser y de proceder de un fundador/a de una Congregación, porejemplo.

[2]Esta breve síntesis de la acción educative de M Cabrini está extraída de varioslibrossobre la Madre Cabrini y de modo particular sobre el libro de la Hna. Maria Barbagallo: “BuoniCristiani e BuoniCittadini: L’opera, la missioneeducativa e la pedagogia di S. Francesca Cabrini” Codogno2013 y de Directriceseducacinales y Evangelizadoras de la Red de educación cabriniana. Brasil 2015