San Pedro Apóstol Ikastetxea

Apertura del Centenario Cabriniano

CENTENARIO CABRINANO Y ¿AHORA QUÉ?

A media mañana del 22 de diciembre de 1917, M Cabrini hacía sonar la campañilla de su habitación con un mensaje breve y conmovedor: había llegado la hora del relevo. La Esposa amante y amada corría veloz hasta el Amado. La viajera infatigable dejaba los barcos en marcha, muchas escuelas y orfanatos abiertos, los hospitales llenos, un ejército de necesitados experimentando el calor de sus obrasy una Congregación que se había expandido de una forma extraordinaria. Aquel toque de campana dejó en la más profunda tristeza y desolación a las primeras testigos. Un sentimiento que se propagó como un rayo por las 67 misiones que ella había puesto en marcha. Ha muerto la Fundadora y ¿ahora qué?

El tiempo es un concepto relativo. El pasado 22 de diciembre tenía lugar en el patio del Colegio la Apertura del Año Centenario y con ella los mismos desafíos:y ¿ahora qué?¿Cómo celebrarlo? ¿Cómo hacer una parada reflexiva? ¿Cómo aumentar el Amor?

El Papa Francisco con motivo del Año de la Vida Consagrada invitaba a los asistentes a: “Mirar el pasado con gratitud, vivir el presente con pasión y abrazar el futuro con esperanza". Y es muy probable que volvería a repetirlo si estuviera presente en este nuestro Centenario Cabriniano. Seguiremos este trazado para nuestra reflexión:

“Mirar el pasado con gratitud” es en primer lugar conocerla más porque nadie puede amar a quien no conoce y sin punto de partida no hay destino posible. Para conocerla más es imprescindiblehacerla presente.Y presencia supone siempre encuentro, encuentro mayor o menor, siempre gradual, pero que, de existir, se percibirá por sus efectos. Algo deberá transformarse(y transformarnos) yes entonces cuando aparecerán signos-presencia capaces de con-mover a las religiosas, laicos y colaboradores de las diferentes culturas y lugares de la obra cabriniana.

                “Vivir el presente con pasión”. Hoy como ayer miles de seres humanos se ven obligados a escapar con lo puesto huyendo de la miseria y de la violencia de los poderosos. Hoy como ayer podemos ver a grandes y pequeños con los rostros rotos por la brisa inacabable viajando en barcazas destartaladas sin rumbo ni destino claros. Hoy como ayer los seres humanos tenemos derecho a seguir soñando con un una vida digna, tenemos derecho a la esperanza.Y en medio de los mismos heladores vientos del racismo y la xenofobia la disyuntiva de puertas abiertas o cerradas no es tampoco una novedad.

                El deseo de M Cabrini de querer sanar toda forma de miseria, llegando a todas partes, se nos presenta hoy, en este nuevo ajetreo invernal, como una invitación a la fraternidad y a la entrega de cada uno de nosotros como consecuencia del amor recibido de Dios y del seguimiento de Cristo. Urge como entonces una nueva historia de amor llena de ternura, magia y solidaridad, como una llamada permanente a vivificar lo más noble que habita dentro de nosotros mismos.

                “Abrazar el futuro con esperanza”. Un día que un acreedor se presentó en la misión para cobrar una deuda, M Cabrini envió a la Hermana encargada a buscar el dinero a la caja. Cuando esta volvió diciendo que la caja estaba vacía, M Cabrini le dijo: “Tal vez no miró bien, mire de nuevo”. ¿Seremos capaces nosotros de “volver a mirar de nuevo”?¿Seremos capaces de un discernimiento claro y sereno sobre la realidad en la que nos encontramos?En este Año Centenario¿Nos quedaremosatrapadospor nuestras rutinas y preocupaciones diarias o seremos capaces de alzar el vuelo?¿Creemos de verdad que “todo es posible en Aquel que es nuestra fuerza” o esto es solo una fraseesclerotizada y tan vacía como la caja de la Hermana?

                En cualquier caso la campanilla ha sonado de nuevo. Y detrás de esa puerta está nuestra Misión. Si queremos ser dignos de ella tendremos que responder desde nuestra sinceragratitud al pasado, nuestragenerosa pasión por el presente y nuestra firme esperanza de futuro. Todo ello "...amando mucho a Jesús y viviendo totalmente abandonadas en su Divino Corazón”.¡Feliz 2017! ¡Feliz y fecundo Año Centenario!